Jamás digas jamás. Simpre hay cosas que intentar.
Es mejor quemarse que disolverse lentamente.
“Esperar duele. Olvidar duele. Pero el peor de los sufrimientos es no saber que decisión tomar.”
- Paulo Coelho.
El sol me dio en el cuerpo, me iluminó, y yo no sentía frío porque un calor me consumía, el calor de una chispa que se transforma en llama, de una llama que se transforma en hoguera, de una hoguera que se transforma en incendio imposible de controlar. Y yo lo sabía.
Yo lo quería.
Sabía que a partir de ese momento iría a conocer los cielos y los infiernos, la alegría y el dolor, el sueño y la desesperación, y que ya no podría nunca más controlar los vientos que soplaban desde los rincones escondidos de mi alma. Sabía que a partir de ese momento me guiaba el amor, aunque ese amor estuviese presente desde mucho tiempo atrás, desde que lo había visto por primera vez. Porque nunca lo había olvidado, aunque me hubiese considerado indigna de luchar por él. Era una amor difícil, con fronteras que yo no quería cruzar. Fronteras que hoy estoy dispuesta a dejar atrás.
¿Sabes?, Aunque no lo parezca, en los días nublados también sale el sol. Aunque lo creas imposible, todo depende de la perspectiva con la que miremos las cosas.
Jamas.
Una canción triste. Una poesía desgarradora. Demasiadas horas en vela sin nada que decir. Descanso mi espalda en la pared y a cada parpadeo calmado intento dormir; mis gritos envasados al vacío estallan al fin. Guardo estos momentos porque sé que serán los últimos, porque llega su fin. Porque estoy cansada, no tengo ganas de seguir fingiendo, de seguir con el show. Porque solo quiero ser espectadora de este guión de tragedia que a veces es mi vida. Solo quiero flotar. Dejar de mentir.
Y al subirme al taxi mis palabras son vapor de cristal. Y se me desgarra el alma cuando deseo que sea cierto el “jamas”.
Quizás el amor nos hace envejecer antes de tiempo,y nos vuelve jóvenes cuando pasa la juventud. Por eso se escribe sobre él, porque sobre papel, la tristeza se transforma en nostalgia, la soledad en recuerdos. El agua apaga lo que el fuego escribió…Todo pasa y todo llega.
En el fondo, todas la historias de amor son iguales.
En el fondo, ¿quién soy yo para hablar de amor?
Hace mucho aprendí que si la vida te daba mil razones para estar triste, tu debías de tener mil y una para sonreír. Que debías de aprender a sonreír para esconder una lágrima, reír cada vez que llorabas y tu alma se partía en dos. Que auto-compadecerse no era más que una muestra de cobardía.
Aprendí a ver el lado bueno de las cosas, a mirar más allá de los defectos que había en mi vida. Viví a base de la filosofía de: “No hay grandes problemas, solo grandes soluciones.”
Descubrí que la felicidad está dentro de nosotros y que sí, efectivamente, merecía la pena sonreír. La vida son dos días, y cuando te quieras dar cuenta, ya estarás a la mitad. Y como algún sabio dijo alguna vez…o quizás no:
Smile. What is the use of crying?…
You’ll find that life is still worthwhile if you just smile
No hay límites…
No hay barreras, no hay muros, no hay puertas o ventanas. Sólo nosotros y nuestros sueños. Nosotros, y aquello que desearíamos ser. Tu frente a un espejo roto en mi fragmentos, mil trozos desiguales que reflejan tu rostro, los caminos que puedes emprender, las decisiones que debes tomar. Tu, mirándote en un desgarrado espejo, y a lo lejos, tu sueño. Basta con alargar la mano y tocarlo, curvar los dedos y alcanzarlo, ya al fín…Vences el miedo, la incertidumbre, el temor. Lo tocas, lo coges; Tu sueño, al fin es tuyo.
Nosotros nos imponemos los límites; Basta con creer en uno mismo y romperlos. Imposible is nothing,don’t you think?