Hace mucho aprendí que si la vida te daba mil razones para estar triste, tu debías de tener mil y una para sonreír. Que debías de aprender a sonreír para esconder una lágrima, reír cada vez que llorabas y tu alma se partía en dos. Que auto-compadecerse no era más que una muestra de cobardía.
Aprendí a ver el lado bueno de las cosas, a mirar más allá de los defectos que había en mi vida. Viví a base de la filosofía de: “No hay grandes problemas, solo grandes soluciones.”
Descubrí que la felicidad está dentro de nosotros y que sí, efectivamente, merecía la pena sonreír. La vida son dos días, y cuando te quieras dar cuenta, ya estarás a la mitad. Y como algún sabio dijo alguna vez…o quizás no:
Smile. What is the use of crying?…
You’ll find that life is still worthwhile if you just smile